martes, 8 de julio de 2008

Pulguitas de Mar….


La primera vez que toqué una pulguita de mar recuerdo que la lancé tan lejos por las cosquillas en mis palmas… que mamá me dijo… no te harán daño… son seres inofensivos… y volvió a ponerlo en mi mano mientras escarbaba entre mi palma intentando huir de mi…. En aquel entonces lo guardé en mi balde azulado y lo contemplé durante horas mientras mi espalda se sonrojaba cada ves más reclamando un protector solar… Finalmente… luego de contemplarlo y ver que no se cansaba de escarbar… decidí dejarlo en alguna ola que viniese hasta mis pies pequeños… cuando la ola vino a mi… la solté… y no se porqué asumí que era una “ella”… la vi flotar sobre el agua unos segundos… y perderse entre la arena que el agua bondadosamente acomodaba… Creo que fue el primer animalito que Amé… aunque fueran solo unas horas… el primero que liberé que extrañé y que admiré… así tan insignificante para algunos… así tan feo para otros… así tan ella… me resultó una fascinación esa tenacidad de jamás agotarse… de su insistencia en el abrigo de las arenas… Como los caracoles que se ocultan… así…
Contemplé maravillada los cientos de orificios que dejaban sobre la arena al esconderse… y los cientos de globos que salían cuando la ola cubría sus agujeros tan frágiles… Que seres no?.

Es uno de mis recuerdos preciados… lo simple… lo hermoso… lo increíble… lo asombroso en un solo ser ignorado por tantos… y amado por personas como Yo… que agradecen sus agujeros al caminar por la playa… que admira tantos cascarones arrojados por el mar producto de los predadores que cumplen con el ciclo de la vida… que simplemente disfruta al ver cientos de globitos en la arena al contemplar el paso del mar sobre sus agujeros…


2 comentarios:

NIGHTWISH dijo...

P
R
I
M
E
R
O
Muchas veces pense que era un invasor en sus tierras arenosa, pero hoy en dia entiendo su temor, son seres muy valientes y desafiantes, apesarde su coraza agresiba son tan inofensibas como el ire que respiro.

claudia dijo...

hermoso recuerdo, me enterneció
y me recordó que yo cuando era chiquita "cazaba" vaquitas de san antonio, o mariquitas...y las ponia a medida que las cazaba en una cajita de madera "totalmente abierta"! colgada de un clavito en la pared del patio :)
es obvio que a los dos minutos ellas se iban por donde habian entrado, pero no me importaba...había tantas para cazar, que mi cajita ,,,siempre estaba llena!
te mando un abrazo, cuidate :)

claudia