miércoles, 13 de agosto de 2008

Las despedidas…


Las despedidas…

Las despedidas son como los encuentros si lo pensamos mejor… causan tal impresión! Que es felicidad cuando le conoces… y es de infinita soledad cuando le dejas… cuando sueltas su mano en libertad entendiendo que los destinos son diferentes para cada uno… que los colores brillan más en un lugar que en otro… que en un abrazo se acelera más en un corazón que el otro… y lo entiendes luego de tantas caídas al caminar… cuando tus rodillas llegan lastimadas…. Tus manos débiles y con una sed profunda por agua fresca en los labios de un beso sincero… Y llega el minuto… el minuto que miras de frente a la soledad y le dejas partir… tienes un encuentro contigo mismo determinando tus faltas antes que tus esfuerzos… determinando lo que dejaste de hacer en lugar de lo que hiciste… cuestionando las palabras no dichas en lugar de sopesar las que has dicho…. No sé porque es así… Pero cuando dejamos partir a alguien… siempre pesa más lo que dejaste de hacer…decir…actuar…dar… y aquello que diste parece pesar tan poco en los instantes que extrañas…. Y eso… así…. Nos reconocemos tan frágiles….

Las despedidas tienen un sabor agrio… tan amargo que los ojos se opacan… que los años parecen de pronto mostrarnos la cara… y sin darnos cuenta tenemos una torre hecha de rocas donde la sensibilidad está tan guardada… tan olvidada… y no sé… pero existe una humedad tal… un olor fétido y una oscuridad que cae casi en lo absurdo… y caminas mirando el suelo intentando hacer camino por ti mismo… porque el tiempo te ha hecho olvidar como se hace… el fracaso fija tu mirada en los suelos… donde encuentras primero los pies de las personas a sus manos…a su mirada… a su razón…

Las despedidas… tan necesarias para darle sentido al amor fraterno… al amor pasional… al amor filial…. Al Amor!!!!!.... tan necesarias para mirar con madures las dificultades y tener opinión desde el lado del sufrimiento…. Pero a la ves tan ingratas… tan cínicas… tan dolorosas que parece que al soltarle una parte de tu carne y tu vientre camina con ese otro ser…. Y creo que mucho de eso es así…. Mucha de tu carne camina a ciegas detrás de lo que amaste… de lo que amas… como sombra fiel que cuida esos pasos… o quizá como el tormento frecuento que no permite el vuelo de quien desea encontrarlo… no lo sé…

Las despedidas… el adiós… así tan simple…tan claro… Así como llega sin darnos cuenta y ya estábamos separados… simplemente reconocerlo es el paso a caminos diferentes… aparcelados cada uno en su oasis de mentiras… en su ocaso imaginario… en sus ganas de tener dignidad entre llantos al dormir… en sus corazones apretados en el pensamiento de aquel… no lo sé… lo sabes tú¡?... Las despedidas… tan necesarias…. Llenas de libertad… y que por primera ves te preguntas… que hago ahora con tanta libertad?.... que se hace?…..como se comienza?…como se enfrenta… como?..... Como asumir la palabra Libertad… si en Libertad Uní mi vida a la Tuya?... a ti hijo!... a ti amor!... a Ti Padre… a Ti Amiga… a Ti Ser… a Ti quien seas y donde estés…. Como asumir la Libertad?... Como se comienza a Gatear cuando ya sabes caminar?... Como asumir tus miedos al dormir con el vacío en el pecho… con lo inconcluso… con el frío en las manos que eran cálidas antes?...

Las Despedidas…
Como te vienes… como te vas… pero de algo estoy segura… siempre estaré en éste mismo lugar… con la mano alzada en el encuentro con tu calor…

Mi Ser.

4 comentarios:

Isa dijo...

Las mejores palabras... justo en el momento necesario. Voy entendiendo y aceptando lo que tantas veces he escuchado "El tiempo de Dios es perfecto" y tal vez no tiene mucho que ver con tus letras... pero tienen un gran signficado para mi... porque mis ojos lo ven en el momento perfecto.
Un abrazo enorme para ti... a ti que te guardo en mi sentir.

JOSE EDUARDO dijo...

Yo empese a despedirme de mis miedos e inseguridades...

decisiones para la vida dijo...

Generalmente cuando te despides de alguien de manera definitiva, no sólo te separas de esa persona sino también de todo lo que ha significado en tu vida, pero no es menos cierto que al cerrar ese capítulo de tu vida, comienzas otro, con nuevas vivencias en el cuerpo y en el alma.
Un abrazo,
Mona

Javier dijo...

Hola Chiquilla, hoy estoy aquí, y siento miedo de despedirme, me imagino que si salgo de ésta página ya no volveré a leerte, de sentirte plasmada en tus letras, como el marinero aquel que navegando llego… y se quedó, creo que aquí anclo anclas!



Tú; amigo. Javier Reyna