lunes, 1 de septiembre de 2008

Envidio el camino que vio tus últimos instantes…


Los caminos son extraños para algunos…
Se dividen como las hojas de los árboles al caer…
Dando fin a tantos ciclos inconclusos….
Y así se desprenden con claridad….
Se desmembranan de la humanidad…
Y solo pasan a ser un espíritu en otra realidad….

Y las lagrimas son un boto de quienes quedamos…
Son consuelo breve y pausado del tiempo….
Vamos pasando sombras de soledad…
Con explicaciones que tardan en llegar…
Pero se sigue… o todo sigue mientras te detienes….

Se respira la angustia en tus manos faltantes…
Se duelen las caricias pendientes y suspendidas…
Se adormecen los labios en el frío de tu piel…

Y miro tus recuerdos con agonía de lo que faltó…
Contemplo tus sonrisas como un sentido para seguir….
Abrazo tus instantes… tus aromas…. Los pasos que olvidaste….
Huele tu cama aún a inocencias… a Tanto que faltó…..

Envidio el camino que vio tus últimos instantes…
La mano que te abrigó en tu partida….
El suspiro que recibió la brisa….
O quizá el ultimo pensamiento que nos regalaste….

Se abre mi pecho en los brazos del Adiós….
Se detiene mi palpitar en el vientre que parece tan vacío…
Duelen los huesos cargados de tanta amargura….
Y caminan tantas ilusiones de tu mano ya adormecida….

Miraré el cielo preguntando porque…
Y miraré el piso esperando la respuesta que no llegará….
Simplemente Es….
Simplemente las ausencias son suspiros eternos sin explicación…..

Insisten tus palabras en mi mente….
Tu voz de mañanas y de atardeceres…..
Tu dulzura acumulada esparcida por el jardín….
Y casi se cierran mis parpados en la Calle que te vio Partir….
En la Larga Distancia que escogiste para Morir….

Mi Ser.



Dedicado a las Madres que lloran la Ausencia de sus Hijas Fallecidas en el accidente de Gira de Estudios en Putre – Chile.


1 comentario:

JOSE EDUARDO dijo...

Apoyo tu sentir en este trance tan macabro de separarce de una hija, una hermana, una amiga, una compañera.
Sus rostros ya se reflejan en la mirada abrigadora de Dios, en el sentir de sus familias, que tardaran pero al fin encontraran esa tan necesaria resignacion.