miércoles, 27 de agosto de 2014

Buen Viaje Tío José



Sin duda las despedidas dejan una huella dolorosa a través del tiempo… una resignación difícil… una parte faltante que nos toca la fibra más débil…

Ayer en el Velorio no me cansé de vivir esa solidaridad muda que se comparte con todos aquellos que viven su propio duelo… con el respeto y la admiración que éste gran hombre despertó sobre todos nosotros… quienes con una taza de café vivimos su alegría…su tristeza… su orgullo… sus historias de antaño y tantos de detalles que me cansaría de nombrarlos….

Jamás olvidaré mi querido Tío el hermoso discurso que diste a tu Hijo en su Cumpleaños… Jamás olvidaré el orgullo de Padre que lleno mi corazón de una profunda admiración por Tu Amor Incondicional… El Mismo Amor que él, Tu Hijo, en éste Periodo de despedida te entregó…por Amor…

Como le escribí a Tu hijo… Cuando Salen Alas en las Despedidas siempre el dolor se hace presente y latente…. Y esas mismas Alas te envuelven Hoy… Te llevan a lo más Alto… Te Llenan de Luz y de Calma…  Tu Enfermedad en medio del dolor fue un Milagro que te permitió besar a tu Hijo… a tu Esposa… Sentir sus Manos… Su Calor… Su Gratitud… Y todo cuanto has cosechado en tus Años de Vida…. 

Mi Gratitud en el Coincidir de la Vida…. Mi Gratitud por la conversación…por la sonrisa…. Por la mirada sencilla… Por Tanto mi Querido Tío….  Sin Duda me dueles…. Porque cuando una parte de éste hermoso cuerpo llamado “Amistad” se duele…. Todo y cada uno de nosotros se resiente…  

Hoy Abrazaré a tu hijo… mi Querido Amigo Pepito… Abrazaré a la Tía Teresa… Y ahí estaremos… recondándole… sonriendo y guardando con pleno Amor cada uno de los recuerdos que nos Dejas….

Por Ti… Para Ti… Mi Abrazol más Pleno… Por tu Grandeza…


Mi Ser..

3 comentarios:

Siberia dijo...

Preciosa carta de despedida. Estoy segura que su hijo y esposa a tu lado se sentirán aliviados.

Un beso enorme

Entre palmeras... dijo...

Sentidas letras de despedida, llenas de esa amistad que acompaña hasta el final, en la sonrisa cómplice que siempre recordarás, y en el dolor que se alivia en su mano.
Me sumo a ellas y te dejo mi abrazo y a toda la familia del tío José, que no se ha ido, porque nunca se van los que se instalan en los corazones.

Abrazos

Lía! dijo...

Hasta un nuevo encuentro!, que el viaje al que has sido invitado, llegue consigo aquel emprender de viajero eterno y silencioso.
Las puertas del cielo, sean abiertas de par en par, para un luchador que valientemente se enfrento a la enfermedad y le dio cátedras de coraje a la vida misma...

Mi Abrazo!